Principales problemas sobre diseño en protección contra incendios en Latinoamérica.

Un pantallazo sobre cómo América Latina trabaja en diseño e ingeniería de protección contra incendios, cuáles son las deficiencias y problemáticas que provoca esa labor y cuáles son las nuevas tendencias en sistemas de protección contra incendios. 

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Desde hace tiempo en Latinoamérica, en términos generales, encontramos muchas personas y empresas que se están dedicando al desarrollo del diseño de sistemas de protección contra incendios con un enfoque comercial y con poca especialización y capacitación, encontramos muchas personas que han migrado de la parte de seguridad electrónica o de otras áreas de seguridad como también instaladores de servicios sanitarios, que por diversas situaciones incursionan en la protección de incendios. Es por esto qué encontramos muchos proyectos con deficiencia de conceptos que no alcanzan a brindar un nivel de seguridad mínimo para las personas o las propiedades.

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Sin embargo, en algunos países de Latinoamérica encontramos empresas que realizan un enfoque profesional y que están realizando un gran trabajo. Por ejemplo, en Panamá, Colombia, República Dominicana, México, Chile y Argentina, se están adoptando estándares y se está intentando reflejar esto en los reglamentos de construcción locales. 

Podemos citar la situación de México, donde en los últimos cinco años, se estuvo trabajando en conjunto para homologar a los profesionales que están involucrados en ese terreno. La Secretaría de Educación Pública de México y a través de su organización CONOCER, realizaron en conjunto con profesionales y asociaciones de protección contra incendio, un estándar de competencia para que los profesionales cumplan con los requisitos mínimos de los conocimientos para sistemas de detección de incendios. Básicamente tienen que tomar capacitación y luego presentar un examen con sinodales de gente experta en el tema. Y desde ya, calificar en base a ese estándar de competencias que se desarrolló. 

Esta acción va a permitir a toda persona especializada que no posea un título universitario, pero que posea una capacidad y conocimiento técnico, demostrar sus años de haber trabajado en esta industria y poder acreditar por medio de un proceso administrativo todo el conocimiento mínimo indispensable para ejercer como diseñador de sistema de detección de incendios.

En general vemos que una gran porción de las instalaciones que se protegen en la mayoría, los diseños que se implementan son muy genéricos, tienen deficiencias básicas, en muchos casos no se integra la parte de las secuencias de operación y por lo tanto, muchas veces ocurre que no se cumplen los objetivos básicos que deben preverse en un diseño, sino que se acaba haciendo un catálogo de conceptos en una lista de materiales de un fabricante en particular. Esto es, en general, lo que podemos decir de cómo está actualmente la industria en Latinoamérica. Por ejemplo, es muy  común en la parte de audio de evacuación o de notificación de alarma, sabiendo que los circuitos de notificación se tienen que sincronizar (es decir que no haya superposición en la parte audible y en la parte visual), que la misma no se hace porque el diseñador muchas veces no conoce estos puntos finos y como no se incluyen en la lista de materiales los sincronizadores que en general no tienen una incidencia económica relevante en el proyecto, pero mejoran radicalmente el rendimiento.

Otra de las deficiencias importantes es que se colocan, por costumbre, las lámparas estroboscópicas y las sirenas en la misma posición donde están las estaciones manuales, sin cubrir los decibeles acústicos requeridos o sin respetar el espaciamiento de los dispositivos visuales para cumplir con la cantidad mínima de luminosidad por metro cuadrado, no teniendo entonces, la intensidad de destello adecuada para que cumpla su función de forma correcta.

  La faltad de conocimiento y este tipo de prácticas, generan algunas problemáticas. Por ejemplo, el que pone el nivel más bajo es el que gana una cotización, y no necesariamente el que resuelve mejor la aplicación de la tecnología para cubrir un sistema altamente rentable. 

¿Hay diferencias en la manera de diseñar entre los países latinoamericanos y los diseños de países altamente profesionalizados como Estados Unidos? 

Claro que sí. En Estados Unidos, una vez que se define sobre qué estándar se va a trabajar, (en términos generales todos los proyectos americanos trabajan con los estándares UL y con normas FM Factory Mutual cuando las aseguradoras son americanas), se trabaja con ellos.

Lo mismo ocurre en Europa, donde independientemente del país de origen europeo de fabricación, también hay productos que vienen certificados por las agencias distantes locales (VdS de Alemania o LPCB de Inglaterra que son aceptados en muchos países de la Comunidad Económica Europea). Allí se define el estándar a utilizar y los equipos que se emplean y todo se hace respetándolos. En Latinoamérica, lamentablemente muchas personas creen que podemos modificar y adaptar todo a nuestro gusto, así que solemos hacer una mezcla de estándares y finalmente no terminamos cumpliendo los requerimientos de ninguno de los dos códigos de diseño.

En países como México, Costa Rica, Panamá, Colombia, estamos más influenciados por los estándares de Estados Unidos, que son altamente difundidos en la región, así que el profesional se basa más en ellos y desde la concepción hasta la ejecución, el proyecto se hace con equipos y productos americanos certificados de acuerdo a estándares UL.

Como salvedad, habría que agregar que en Colombia se emplea el código NRS10 y el NFPA, pero luego en distintas revisiones se incorporaron cambios donde el NFPA y EN54 son vistos de igual modo, este tipo de acciones suele prestarse a confusión en su correcta aplicación por parte de muchos comerciantes.

Lo importante como conclusión es que no se deben mezclar códigos de diseño y equipamientos certificados con otros estándares de fabricación que no cumplan los requeridos por el código citado. Salvo en algunas poquísimas excepciones en industrias específicas donde en ciertas áreas clasificadas se utilizan detectores de gases tóxicos y/o explosivos que se fabrican solamente en versiones a prueba de explosión o antideflagrantes y estos corresponden en el primer caso a normas NFPA y en el segundo caso a Normas Europeas. En estos casos se llega a permitir el uso de dispositivos listados UL o listados por laboratorios europeos siempre y cuando se siga el código correspondiente en el diseño de estas área mediante un diseño basado en rendimiento avalado por un profesional calificado y la autoridad competente. 

¿Cuáles son las tendencias en la industria del diseño de la protección contra incendios?

Podemos nombrarlas. Hasta el último estándar de la NFPA se aceptó la conexión a través de redes y el uso de Internet en los sistemas de detección de incendios que antes no estaba permitido. Así que podemos afirmar que una de las tendencias es la aceptación e incorporación del empleo de redes LAN para interconexión de dispositivos. Se está usando cada vez más transmitir las alarmas hacia dispositivos móviles o dispositivos con medios de comunicación digitales. Básicamente un panel de incendio se convierte en un servidor web. Es decir, que además del monitoreo vía línea telefónica, ahora también se permite la comunicación vía trasmisión de Internet. Esto en cuanto a paneles de control.

nfpa.org

En la parte de sensores, la tendencia marca un gran cambio, porque hace unos años UL, en conjunto con la NFPA, creó un nuevo estándar para tratar de mejorar el desempeño de los detectores de incendio. Para lograrlo, se observó, sobre todo a los países que llevan control de estadísticas de eventos de incendios y de falsas alarmas.

Este cambio implica una mejora en el estándar UL268 para detectores de humo. El cambio viene en los algoritmos del software y en el propio diseño brindando dispositivos más certeros en cuanto a las condiciones reales de incendio y más inmunes a las condiciones de alarmas falsas o espurias. Este cambio iba a estar disponible a partir del marzo de este año, pero, por diversos motivos se reprogramo para el 2021. En esto están trabajando todas las más grandes fábricas de dispositivos de campo.

Otra de las tendencias es el comienzo del uso de tecnologías inalámbricas en sistemas de detección para su empleo como una Alternativa en lugares donde sea imposible emplear sistemas cableados, no para reemplazarlos. Antes solamente se empleaban para uso residencial, pero actualmente, los fabricantes importantes están sacando nueva generación de detectores inalámbricos. Estas nuevas generaciones inalámbricas, son más seguros y más adecuados al tipo de construcción que estamos manejando tanto en Europa como en Latinoamérica. Estas tecnologías están evolucionando y comenzando a incorporarse para casos donde no se pueda realizar cableado tradicional por diversas razones.

 Podemos nombrar también como tendencia un avance en los sistemas de detección por aspiración, que ahora permiten mejorar desde la detección de zonas amplias hasta una sectorización más precisa que permite ubicar principios de incendios con más exactitud.

Como corolario, podemos decir que los cambios en los últimos diez años sobre tecnologías de detección han sido muy conservadores basados en la estabilidad de los sistemas y la seguridad de la protección de vida.

En la mayoría de los países de Latinoamérica seguimos diseñando con detectores de calor y humos simples, cuando en realidad desde principios del 2000, existe una gran variedad de sensores de criterios múltiples que combinan algoritmos relacionados con detección de humo, temperatura, luz IR o CO, como también condiciones cambiantes del proceso de combustión.

Aunque esta tecnología existe desde hace mucho tiempo, muchos diseñadores no han sido capacitados de forma acertada por los fabricantes en su aplicación además de la tendencia de muchos distribuidores de alentar solamente al uso de los dispositivos disponibles lo más económico posible sin tener en cuenta los requerimientos de muchos diseños. Podríamos hacer una sencilla analogía con lo que ocurre con la industria de la iluminación, donde pasamos del empleo de lámparas incandescentes a las LED en un breve periodo de tiempo. En el caso de los sistemas de detección de incendios, la tecnología iónica, la fotoeléctrica y la fototérmica (detector combinado), son tecnologías de los años 80 que se usan como si fueran nuevas, cuando hay detectores mucho más eficientes para minimizar las condiciones de alarmas no deseadas y mejorar la confiabilidad de los sistemas.

 En pocas palabras, en términos generales, la industria de la detección de incendios siempre ha sido muy conservadora orientada a la protección de la vida de las personas. Hoy se orienta hacia la incorporación de tecnologías nuevas avaladas por los laboratorios de pruebas más reconocidos, que permitan elevar el nivel de confiabilidad. Estas tecnologías emergentes, se están implementando sobre todo en los diseños de detección y en notificadores visuales de alarma. 

Ingeniero Eduardo Eguiluz (México)
eduardoeguiluz@hotmail.com

Presidente NFPA Capítulo México A. C.
Jurado Calificador Premio IMEI-BOMA,
Intituto Mexicano del Edificio Inteligente y Sustentable.
Director de Ventas para Latinoamérica con 34 años de experiencia con especialización en el desarrollo de soluciones integradas tecnológicas de alta gama para mercados verticales. Toda la vida en Empresas Multinacionales. Experiencia en ventas, ingeniería, construcción y logística.


Un Comentario

  • Marcelo Piña

    Excelente publicación Eduardo, muchas felicidades! Hay que seguir impulsando el uso correcto de normativas y el adecuado diseño de lo sistemas de protección y salvaguarda de vidas.

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